
Frasco abierto de azúcar aromatizada con semillas y vainas de vainilla natural.
Azúcar avainillada casera
Dos ingredientes y catorce días de espera en los que no hay que hacer nada. La casera no es un reemplazo de emergencia de la comprada: es mejor, porque el vaniljsocker sueco y el Vanillezucker alemán industriales son vainillina sintética y este lleva vaina de verdad. Sirve además para aprovechar la vaina ya usada de una crema o un flan, y el mismo frasco se rellena durante casi un año.
Ingredientes
- 250 g de azúcar común
- 1 vaina de vainilla (nueva, o ya usada y bien seca)
- 1 frasco de vidrio con tapa hermética
Preparación
- 1
Secá la vaina si viene de otra preparación: dejala sobre un plato a temperatura ambiente uno o dos días hasta que no tenga humedad. Una vaina húmeda apelmaza el azúcar y puede enmohecerla.
- 2
Abrí la vaina a lo largo con la punta de un cuchillo. Si es nueva, raspá las semillas y mezclalas directamente con el azúcar; si ya se usó, solo abrila.
- 3
Poné la mitad del azúcar en el frasco, acostá la vaina abierta encima y cubrila con el resto. Tiene que quedar enterrada, no apoyada.
- 4
Cerrá herméticamente y guardá en un lugar seco y oscuro. Dos semanas es el mínimo; al mes está mejor y a los tres, mejor todavía.
- 5
Agitá el frasco cada tantos días para que el aroma se reparta parejo.
- 6
Usala como azúcar común en cualquier preparación dulce. La vaina queda adentro y se puede sacar con una pinza si molesta.
- 7
Cuando el frasco baje, rellenalo con azúcar nueva. La misma vaina sigue perfumando cerca de un año antes de agotarse.
- 8
Si la necesitás ya: procesá 100 g de azúcar con la vaina cortada en trozos hasta pulverizarla, tamizá y mezclá con el resto. No queda igual —el perfume es más crudo y menos redondo— pero se usa en el momento.
¿Tienes una pregunta sobre esta receta?
• Tu pregunta será revisada antes de ser publicada.
• Tiempo promedio de respuesta: 1 día.
• No se publican datos personales. Solo la pregunta y respuesta.
• Las preguntas spam o inapropiadas serán rechazadas.