
Alcauciles a la Romana (Rebozados y Fritos)
¿Cómo hacer alcauciles a la romana? El clásico rebozado y frito de las cantinas: corazones de alcaucil tiernos por dentro, dorados y crocantes por fuera. Con el truco del hervor con limón para que no se pongan negros y el rebozado liviano que no se despega. En plena temporada de alcauciles, una entrada que compite con cualquier rabas.
Ingredientes
- 6 alcauciles grandes y frescos (pesados para su tamaño, de hojas bien cerradas)
- 1 limón (jugo y mitades)
- 2 huevos
- 150 g de harina 0000
- Sal y pimienta negra recién molida
- Aceite de girasol para freír (cantidad necesaria)
- Perejil picado y gajos de limón para servir
Preparación
- 1
Limpiar los alcauciles: quitar las hojas externas duras hasta llegar a las más claras, cortar la punta a un tercio y pelar la base y el tallo. Frotar cada corte con medio limón para que no se oxiden.
- 2
Hervirlos 15 minutos en abundante agua con sal y el jugo de medio limón, hasta que un cuchillo entre sin resistencia en la base. Escurrirlos boca abajo.
- 3
Cuando entibien, cortarlos en cuartos y retirar la pelusa del centro con una cucharita. Secarlos muy bien con papel: cuanto más secos, más crocante sale el rebozado.
- 4
Salpimentar los cuartos, pasarlos por harina sacudiendo el excedente y después por huevo batido.
- 5
Freírlos en aceite caliente (170-180°C) en tandas chicas, 2 a 3 minutos por lado, hasta que estén dorados parejos. Si el aceite humea, bajar el fuego: quemado amarga.
- 6
Escurrir sobre papel absorbente, ajustar la sal en caliente y servir enseguida con perejil picado y gajos de limón.
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