Cómo tallar una calabaza de Halloween y aprovechar la pulpa
Qué calabaza elegir, cómo vaciarla sin sufrir, cuándo tallarla para que llegue al 31 y qué cocinar con lo de adentro. Y un plan B sin cuchillos.

Tallar una calabaza de Halloween parece una manualidad de chicos y termina siendo media hora de pelea con una cuchara si no se sabe por dónde empezar. Con tres decisiones —la calabaza, por dónde abrirla y cuándo tallarla— sale sin sufrir, y lo que se saca de adentro no va a la basura: las semillas se tuestan y la pulpa termina en una tarta. Si leyendo te parece mucho, al final hay un plan B sin cuchillos.
Qué calabaza elegir
La ideal es la calabaza de Halloween: naranja, de cáscara lisa y fina, con paredes delgadas y hueca por dentro. Está seleccionada para esto: se talla fácil y apoya firme. Su pulpa, en cambio, es aguachenta y con poco sabor.
Si no la conseguís —en el hemisferio sur, en octubre es primavera y casi no hay—, la mejor alternativa es una cabutia grande y redonda que apoye firme. Cuesta más tallarla, porque la cáscara es dura y la pared gruesa, pero tiene dos ventajas: el tallado muestra el naranja de la pulpa contra el verde de la cáscara, y lo que saques de adentro es de la mejor pulpa para cocinar.
Conviene evitar el anco, que es hueco solo en la parte redonda y tiene el cuello macizo, y el plomo, cuya cáscara es casi imposible de cortar. En la ficha del zapallo están las diferencias entre variedades.
Vaciarla sin sufrir
Abrila por abajo, no por arriba. Marcá un círculo de unos 12 a 15 cm en la base y cortalo. Buena parte de las semillas y las hebras sale pegada a esa tapa, la calabaza queda apoyada directamente sobre la luz y no hay una tapa arriba que se hunda o se queme.
Para sacar el resto, usá una cuchara para helado o una cuchara grande de metal, no las manos: el borde arranca las hebras de una pasada. Tirá todo en un bol con agua: las semillas flotan y las hebras se hunden, así que se separan casi solas.
Después afiná solo la pared donde va la cara, raspando por dentro hasta que quede de 2 a 3 cm. Tallar se vuelve mucho más fácil y pasa más luz. El resto de la pared no hace falta tocarlo. Guardá esa pulpa raspada: es la parte que se cocina.
Tallar y encender
Dibujá la cara con un marcador antes de cortar. Las formas simples —triángulos, una boca con pocos dientes— se ven mejor de lejos que los detalles finos, y son las que no se quiebran.
Cortá con un cuchillo chico de sierra, moviéndolo como un serrucho y sin hacer palanca: la palanca es lo que quiebra la pared y lo que hace que el cuchillo se escape. Empujá las piezas hacia adentro desde afuera. Con chicos, que ellos dibujen y un adulto corte.
Para la luz, mejor una vela LED: no se apaga, no quema la calabaza por dentro y es segura cerca de chicos y cortinas. Si usás una vela de verdad, hacé un agujero chico arriba, en la parte de atrás, para que salga el calor, y no la dejes encendida sin nadie mirando.
Qué hacer con lo de adentro
Las semillas, separadas de las hebras, se hierven unos minutos en agua con sal y se tuestan: son las semillas de calabaza tostadas. Las hebras sirven para darle sabor a un caldo o van al compost.
La pulpa que raspaste de la pared es la parte buena. Asada y hecha puré va a la tarta de calabaza con mascarpone, al pumpkin pie, al pan de calabaza o a una sopa crema. Con una cabutia es pulpa de primera; con una calabaza de Halloween, que es aguachenta, conviene asarla un rato más para que pierda agua y usarla en sopa. Cocinala o guardala en la heladera el mismo día.
Cuándo hacerla para que llegue al 31
Entera y sin tallar, una calabaza aguanta semanas en un lugar fresco, así que se puede comprar con tiempo. Tallada, en cambio, dura entre 3 y 5 días antes de arrugarse o enmohecerse, y menos con calor: en el hemisferio sur, donde Halloween cae en primavera, contá 2 o 3. Lo más seguro es vaciarla y tallarla el 29 o el 30 de octubre.
Para estirarla, pasá vaselina por todos los bordes cortados, que frena el secado, y de noche guardala en el lugar más fresco de la casa. Si igual se arruga, unas horas sumergida en agua fría la recuperan bastante.
Si nunca tallaste una, un ensayo unos días antes con cualquier zapallo sirve para perderle el miedo al cuchillo, y la pulpa del ensayo no se desperdicia.
Plan B: decorarla sin tallar
Si todo esto parece mucho, se puede tener calabaza de Halloween sin cuchillos: pintá la cara con marcador lavable o témpera, o recortala en papel negro y pegala con cinta. No hay que vaciarla, dura semanas en vez de días y sirve también para los más chicos.
Y tiene una ventaja que el farol no tiene: después se come entera. El 1 de noviembre se lava, se corta y se cocina, así que con una cabutia la decoración termina en una tarta de calabaza.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura una calabaza tallada?
Entre 3 y 5 días en un lugar fresco, y menos con calor. Entera y sin tallar, semanas.
¿Se puede comer la calabaza después de usarla como farol?
No conviene: después de días abierta, a temperatura ambiente y con una luz adentro, la pulpa ya no es segura. La que se come es la que raspaste el día que la vaciaste. Si querés comer la calabaza entera, está el plan B: decorarla sin tallarla.
¿Qué cuchillo se usa para tallar una calabaza?
Uno chico de sierra, como los de pan o de tomate, o las sierritas de los kits de tallado. Los cuchillos grandes de hoja lisa se traban y, al forzarlos, se escapan.
¿Qué se pone adentro para iluminarla?
Una vela LED es lo más seguro: no se apaga ni quema la pulpa. Con una vela de verdad, hacé un agujero chico arriba para que salga el calor y no la dejes sola.