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Espectacular Cordero Patagónico a la Cazadora

Espectacular Cordero Patagónico a la Cazadora

45 min en total🔪 15 min de preparación🍳 30 min de cocción🍽 6 porcionesMedia
🍖Plato principal🗺️Regional

Una interpretación sofisticada de la cocina de montaña. Este Cordero Patagónico a la Cazadora destaca la calidad excepcional de la carne ovina del extremo sur de América, reconocida mundialmente por su sabor magro e intenso. La técnica del sellado y la cocción lenta en vino blanco y hongos frescos crea una salsa aterciopelada que equilibra la potencia del cordero con la delicadeza de las hierbas aromáticas.

Ingredientes

Medidas
🍽 6 porciones
  • 1,5 kg de cordero (cortado en trozos pequeños)
  • 1 taza de harina 0000
  • 2 cebollas cortadas en fina juliana
  • 7 tomates perita (pelados, sin semillas y en cubos)
  • 200 g de champiñones frescos cortados en cuartos
  • 150 ml de vino blanco (1 y 1/2 pocillos)
  • 100 ml de aceite de oliva (1 pocillo)
  • 3 dientes de ajo cortados en láminas
  • 1 hoja de laurel
  • Sal, pimienta, perejil picado y albahaca picada a gusto

Preparación

  1. 1

    Preparación de la carne: Cortar el cordero en trozos pequeños uniformes. Pasarlos por harina, asegurándose de eliminar el excedente para que el sellado sea limpio.

  2. 2

    Sellado: En una olla o disco de arado con aceite de oliva bien caliente, dorar las piezas de cordero hasta que formen una costra uniforme. Reservar.

  3. 3

    Base de cocción: En la misma olla, incorporar las cebollas, los tomates, el ajo y el laurel. Salpimentar a gusto.

  4. 4

    Deglasado y cocción lenta: Verter el vino blanco y cocinar a fuego bajo durante 20 minutos, removiendo ocasionalmente para levantar el fondo de cocción.

  5. 5

    Tratamiento de los hongos: En una sartén aparte, dorar los champiñones con un poco de aceite hasta que estén firmes y con color. Incorporarlos a la preparación principal.

  6. 6

    Finalización: Cocinar todo junto por 10 minutos adicionales para amalgamar sabores. Antes de servir, espolvorear con el perejil y la albahaca fresca picada.

Clásicos Argentinos: Tradición con Identidad

No hay nada como el sabor de casa. Acá reunimos las recetas que forman parte de nuestra historia culinaria: desde la perfección de un locro artesanal hasta los secretos para lograr unas empanadas cortadas a cuchillo que se deshacen en la boca. Aquí no solo compartimos platos; rescatamos técnicas, historias familiares y el legado de nuestra cocina criolla. Cada receta ha sido ajustada para honrar la tradición original, pero con la precisión técnica necesaria para que te salgan impecables siempre. ¡Bienvenidos a la mesa argentina!

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Preguntas frecuentes

¿Qué vino combinaría mejor con este plato?

Para un maridaje regional perfecto, un Pinot Noir de la Patagonia es la opción ideal, ya que su acidez y notas frutales complementan la intensidad del cordero sin taparla. Si preferís un tinto con más cuerpo, un Malbec joven funciona de maravilla. Para quienes deseen seguir la línea del vino blanco utilizado en la cocción, un Chardonnay con paso por madera será un gran aliado.

¿Es estrictamente necesario usar cordero?

Aunque el cordero es el alma de esta receta, podés adaptarla. Si no lo conseguís, el chivito (cabrito) es el sustituto más fiel. En una versión más urbana, podés utilizar cortes de ternera que soporten cocciones lentas, como el ossobuco o el garrón, aunque el perfil de sabor cambiará hacia algo más tradicional de la cocina europea.

¿Qué hace que el cordero patagónico sea especial?

Su distinción radica en dos factores: la alimentación y el ejercicio. Al criarse en extensiones inmensas de clima árido, los animales caminan mucho y se alimentan de pasturas naturales y arbustos aromáticos. Esto produce una carne mucho más magra, con una textura firme y un sabor silvestre único que cuenta con certificación de Indicación Geográfica (IG).

¿Qué consideraciones debo tener si el cordero está congelado?

La clave es el descongelado lento: pasá la carne del freezer a la heladera 24 horas antes de cocinarla. Un tip vital: antes de pasar los trozos por harina, asegurate de secarlos muy bien con papel absorbente. Si la carne entra húmeda a la olla, se hervirá en lugar de sellarse y perderás esa costra dorada que da todo el sabor.

¿Puedo usar otros tipos de hongos?

Lo ideal es usar champiñones frescos o portobellos para mantener esa textura firme que resalta tras el dorado. Si buscás un sabor más profundo y boscoso, podés hidratar un puñado de hongos de pino — muy típicos de los bosques andino-patagónicos — e incorporarlos. Evitá los hongos de lata: su textura es muy blanda y su sabor suele ser demasiado ácido por la salmuera, lo que opacaría la delicadeza del cordero.

¿Qué pasa si el cordero sigue duro después de los 45 minutos?

El tiempo está calculado para trozos pequeños. Sin embargo, la dureza puede variar según la edad del animal. Si al probarlo notás que le falta ternura, simplemente agregá un chorrito extra de caldo o agua y prolongá la cocción a fuego muy bajo por 15 o 20 minutos más. El cordero es una carne noble que, con tiempo y líquido, siempre termina cediendo y quedando espectacular.

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